viernes 9 de octubre de 2009
La muerte
Desde ese día, que fue ayer, veo las cosas de otra manera. Imagino que mañana ya se me habrá pasado.
viernes 29 de mayo de 2009
Si sabes entender según qué codigos me comprenderás cuando digo que no me gustan los sitios donde venden jamón serrano en tiendas delicatessen.
Otra cosa que iba a decir es que a veces solía escribir en un espacio concurrido. Ahora ya nadie sabe donde vivo.
jueves 21 de mayo de 2009
Me preguntaba el otro día mi mejor amigo Miquel, que qué diría si me propusieran volver a tener 15 durante una semana entera. Despúes de no pensar mucho dije sí. Él también dijo sí, claro. Y sin miedo los dos a nada, como antes de los casi 30.
Y después pensé en aquél que tan amigo nuestro era y que ahora está casado y acaba de tener un hijo, y de como lo echo de menos, de como lo echamos de menos los dos. De lo mucho que nos reíamos y de los velódromos enteros que quemábamos. De que él no sabe que lo sabemos, que no sabe tampoco que lo echamos de menos. De lo lejos que queda todo y de que no, Miquel, que nunca más volveremos a tener 15 años.
miércoles 15 de abril de 2009

Hoy me ha pasado que he ido a casa de una amiga que hacía muchos años que no veía y de repente no tenía gran cosa que contarle. No sé si me ha hecho pensar que vamos cambiando con el tiempo el que me dijera que antes, cuando éramos amigas de a diario, siempre venía con algún escándalo rebosando en los bolsillos.
Y me he quedado en blanco después. Un arroz brillante en el fuego que hace chup chup y un extractor de humos que compite en ruido con las obras del vecino mientras yo hago un esfuerzo por recordar algo interesante que relatar cuando me viene a la cabeza de repente, y me arranca una sonrisa, el sueño de esta noche. Estaba en un concierto de los Wave Pictures en el patio de un colegio, en un festival muy casero, y nadie venía a verlos, y mientras cantaban eso de The sun came in like a pack of orange spaniels through the window, yo hacía volteretas flotantes en el aire. Y todos reían. Se acabó mi serie de pesadillas.

En el bellas artes han puesto baños de diseño. Me di cuenta el otro día cuando entré porque casualmente me meaba a la altura de la plaza del tubo. Recorde entonces, entre lavamanos automáticos, blancos nucleares e inodoros con media descarga que cuando yo frecuentaba el instituto, allá por el 96 más o menos, lo que había era un agujero en el suelo.

Tengo ilusión porque nos vamos a aprender corte y confección.
Quién me lo diría, yo que no sé coser un botón y soy nieta de modista.
Nos vamos a reír un poco, me han dicho, tanto que reivindicaremos clase de costura como asignatura obligatoria de la ESO.
Ya me veo a Rosa haciendo patrones con forma de gin tonic, y a Magda tiñendo a la profesora de platino mientras yo río y río y río.
El que se aburre en esta isla es porque quiere. Y el que no quiere va mañana a la sala Papagayo, a ver/oir a The Redsuns, que oye, me parece que no están mal del todo, no?

