
Momento que nos gustaría vivir a cualquier mujer y con el que se nos caerían las bragas al suelo, y que además son las cosas que ninguna de nosotras deberíamos hacer. Es decir, aplica si eres lista el contrario a todas las respuestas de ella.
El: No aguantaba más y tenía que llamarte. Dónde estás, necesito follarte ahora mismo.
Ella: (Risa nerviosa) Estás loco. Estoy en casa, claro.
El: ¿Sola?
Ella: Ya sabes que sí.
El: ¿Qué llevas puesto? No te habrás puesto ya el pijama…
Ella: (ella en pijama de Winnie The Pooh) En pijama? Son las siete y media de la tarde. No, no voy en pijama. Qué es esto? Una línea caliente? No pienso contestarte.
El: Vas en pijama. Vístete. Estoy en el portal de tu casa. Baja, te beso, te secuestro después y nos vamos a cenar. Tráete unas bragas limpias porque hoy duermes en mi casa. He dicho.
Ella (ya imbécil perdida, risa nerviosa otra vez) Tardo un minuto. (Mientras dice esto ya se está cambiando de ropa interior)
Ella se pone los vaqueros corriendo, su mejor jersey, se pone un poco de blush en las mejillas y baja a toda prisa. Una vez en el coche él le hace abrir el maletero. Dentro hay un cadáver y un bolso de Mulberry. Ella obvia el cadáver, él sigue siendo perfecto. Abraza el Mulberry y le abraza a él (en ese orden). Se van a casa de él, pasan de cena, follan y duermen abrazados. Ella sueña que él le dice que la quiere, y hasta se lo cree a la mañana siguiente, cuando le contesta que ella también. Él la mira contrariado, le dice que tiene, que tiene, que tiene muchas cosas que hacer, entre ellas poner una lavadora. Ella sonríe, Él le dice que se de prisa en desayunar, que llegará tarde a trabajar. Ella se va a casa y escucha en el coche Come Rain or come shine de Billie Holiday y canta muy bajito aquello de You’re gonna love me like nobody’s loved me.
Posibles finales:
Opción número uno y la más probable: Él no la llama nunca más. Ella vuelve con su ex.
Opción número dos: Ella le sigue el juego durante bastante tiempo, deja que sea él el que marque las pautas de la “relación”, él termina enamorado de ella y salen juntos durante dos años. Todo es perfecto, se van a vivir juntos, piensan en comprarse una casa. Ella se aburre, él ya no la secuestra. La relación se termina. Ella sigue riendo con risa nerviosa, pero con otro él de nueva cara y nombre diferente.
Opción número tres: Se divierten durante un tiempo, sobre todo él. Ella sufre, llora y quiere verle a todas horas. Dos meses después él vuelve con su ex.